Septorrinoplastia, respira mejor y mejora tu imagen

La septorrinoplastia es una intervención cada vez más demandada, en la que se busca una mejora tanto funcional como estética de la nariz. A continuación, te ofrecemos información relacionada con este procedimiento.

Algunos conceptos previos

Se entiende por septoplastia: la intervención de la nariz encaminada a mejorar la función respiratoria nasal. El trabajo que se realiza es básicamente sobre el tabique nasal o septum.

Se entiende por rinoplastia: la intervención de la nariz encaminada a mejorar el aspecto estético de la misma. No tiene porqué llevar implícita una mejora en la respiración.

Se entiende por septorrinoplastia (o también rinoseptoplastia): aquella intervención de la nariz que tiene como objetivo la mejora tanto estética como funcional, es decir, que busca una mejora tanto en la respiración, como en la mejora del aspecto de esa nariz. Pretende armonizar la imagen conjuntamente con el resto facial. Salvo casos muy concretos, la gran mayoría de los problemas nasales requieren un abordaje tanto funcional como estético. Tanto es así que en la mayoría de las ocasiones no es posible obtener un buen resultado estético si no se mejora la parte funcional y viceversa. Razón por la cual es importante que el cirujano que realice la septorrinoplastia se maneje bien en ambos terrenos, tanto estético como funcional. Por esta causa los otorrinolaringólogos con formación en estética nasal suelen ser unos grandes profesionales en el manejo de las septorrinoplastias.

Breve historia de la septorrinoplastia

Antecedentes históricos

La septorrinoplastia es, con mucha probabilidad, uno de los procedimientos estéticos más difíciles de cuantos se realizan en cirugía cosmética. Se trabaja con un apéndice que se sitúa en el centro de nuestra cara, marca la simetría entre una hemicara y la otra y en el que cualquier pequeña imperfección es claramente perceptible.

Ya en el año 3000 a. C. se practicaba en Egipto la cirugía de nariz. En el papiro de Ebers, 1500 años antes de nuestra era ya aparecen menciones a cirugía nasal.

Fue en la India donde posiblemente se comenzó con un desarrollo de lo que hoy se conoce como septorrinoplastia. Allí se castigaba el robo y el adulterio femenino con la amputación de la nariz y por ello no es de extrañar la habilidad que lograron los cirujanos hindúes con la cirugía reparadora nasal. Hoy en día se conservan algunas de esas técnicas milenarias, como el colgajo indio, aunque con modificaciones o mejoras.

La primera septorrinoplastia

A lo largo de estos miles de años han aparecido escuelas como la italiana (con la familia Branca o Gaspar Tagliocozzi) o la alemana (con el Dr. Carl Ferdinand Von Graefe, quien acuñó por primera vez el término de rinoplastia en torno a 1800). Pero realmente podríamos decir que el padre de la septorrinoplastia, tal y como la conocemos hoy, fue Jacques Joseph. Este cirujano plástico alemán puso en práctica en 1898 una de las técnicas más usadas hoy en día: la reducción del caballete. Posteriormente desarrolló otras técnicas como las osteotomías, también usadas en la actualidad.

La rinología moderna

Durante los últimos 120 años la técnica no ha cambiado sobremanera a la que instauró Jacques Joseph, pero si los métodos y los objetivos a buscar. Así durante los años 50 y 60 la tendencia era a sobre corregir los defectos nasales, llevando a resecciones del caballete exageradas y puntas sobre rotadas en exceso. Esto daba lugar a una imagen poco natural y con estigmas de haber sido operada, al mismo tiempo que ocasionaba importantes disfunciones respiratorias. En los años 80 apareció el concepto de rinoplastia estructural, sobre todo de la mano de los otorrinolaringólogos, que se encontraban con casos de difícil solución. Trataban casos en los que no se habían respetado las estructuras de soporte de la nariz en intervenciones previa. Esta tendencia, ha favorecido la obtención de mejores resultados: una apariencia más natural y con menos problemas funcionales.

Descripción de algunos términos

Desde hace 5000 años hasta hoy hemos podido perfeccionar muchos aspectos de la técnica en la cirugía nasal y se han ido acuñando términos como el de septorrinoplastia secundaria, ultrasónica o rinomodelación (o rinomodeling).

Septorinoplastia primaria: es aquella que se realiza sobre una nariz que no ha tenido ningún tipo de intervención previa (quirúrgica o no quirúrgica). Un ejemplo de actuación no quirúrgica sería la infiltración de sustancias de relleno, que pueden haber modificado las estructuras naturales del paciente.

Septorrinoplastia secundaria: la que se realiza sobre aquella nariz que ha recibido alguna acción para su modificación previamente

Septorrinoplastia ultrasónica: es un procedimiento moderno por el cual el trabajo sobre la parte ósea de la nariz se realiza sin dañar los tejidos blandos. Esto supone disminución de la inflamación y de los hematomas. En contraposición es un procedimiento algo más caro. No existe diferencia con los resultados finales en comparación con la septorrinoplastia clásica.

Rinomodelación: es procedimiento que nos permite modificar pequeños defectos nasales sin necesidad de realizar intervención quirúrgica alguna. Se realiza mediante un sencillo procedimiento en la consulta de unos minutos de duración, inyectando sustancias de relleno (fundamentalmente ácido hialurónico). Se obtienen resultados bastante buenos, como inconveniente es un tratamiento temporal cuya duración está en torno a 9 meses. Requiere de inyecciones de repetición para conservar el efecto.

¿Qué me hago primero, la septoplastia o la rinoplastia?

Como se deduce de las palabras anteriores, no es fácil obtener un buen resultado estético si no se corrigen los problemas funcionales también, pero ¿en qué momento hacemos cada intervención? Lo ideal es hacerlas conjuntamente, en el mismo acto. Muchas veces para hacer correcciones estéticas necesitamos de injertos cartilaginosos u óseos. Los más usados y mejores por su compatibilidad son nuestros propios cartílagos o huesos, que no generan rechazo alguno. De entre los injertos más usados está el propio cartílago septal, el cartílago de la oreja o el cartílago costal. Y el más usado de todos es el cartílago septal. En una septorrinoplastia al mismo tiempo que corregimos el problema funcional nasal podemos usar el cartílago septal que hemos retirado, para aplicarlo en otro lado.

Por ello si has pensado operarte de la nariz y tienes tanto problemas estéticos como funcionales, consideramos que lo óptimo sería hacerlo en una sola intervención.

¿Cuánto dura?, ¿necesito ingreso?, ¿qué anestesia se usa?

La septorrinoplastia, es una intervención que dura en torno a 2 horas, dependiendo de la dificultad. Todas las narices no son iguales. Dicha intervención se realiza con anestesia general. En los casos de rinomodelación o pequeñas intervenciones de retoque, podrían hacerse con anestesia local, incluso en la consulta.

Una vez realizada la intervención lo normal es permanecer un día en el hospital para un mejor control analgésico, aunque la mayoría de los pacientes se podrían ir ese mismo día con medicación a la casa. Una vez acabada la intervención el paciente tiene unos taponamientos nasales y una férula externa que fija el trabajo realizado. Los tapones se suelen retirar a las 48 horas en tanto que la férula se retira entre los 7 y 10 días después de la cirugía, fecha a partir de la que el paciente puede hacer su vida con total normalidad.

Tras la retirada de la férula ya se puede apreciar el trabajo realizado y el cambio experimentado. Aún persiste inflamación en los tejidos que irá desapareciendo paulatinamente a lo largo de las semanas. Al mes la nariz tiene el aspecto casi definitivo, pues ya ha bajado la inflamación casi por completo. Hay que tener en cuenta que la nariz puede seguir sufriendo cambios, por lo general de poca envergadura, durante meses, incluso al año, por acción del proceso de cicatrización.

¿A quién acudo para corregir mi problema?

  1. Busca a un otorrinolaringólogo de confianza y con experiencia en la cirugía nasal. Como explicábamos al principio la septorrinoplastia es de las cirugías estéticas más complejas que hay.
  2. Plantéale tus necesidades tanto estéticas como respiratorias.
  3. Durante la exploración es donde empieza a labrarse el buen resultado de la cirugía. Hacer un diagnóstico adecuado de los problemas que tenemos que resolver será garantía de éxito una vez finalizado el proceso.
  4. Es importante que te expliquen bien todo el proceso de la cirugía, pues no todas las cirugías son iguales. Las hay sencillas, pero también las hay muy complejas. Estar informado/a de todos los aspectos de tu cirugía te hará tener unos objetivos realistas de lo que se puede y no se puede conseguir. Esto puede evitar futuras decepciones en cuanto al resultado obtenido.
  5. Una vez escogido el médico que quieres que te realice la intervención confía en él. Todos nosotros deseamos lo mejor para nuestros pacientes y haremos todo lo que esté en nuestra mano para que así sea.

 

Si quiere más información…

Información acerca de Rinoplastia (Medline)

Las rinoplastias deben contemplar la funcionalidad y la estética (SEORL)