Infantil

¿Qué es la otorrinolaringología infantil?

La otorrinolaringología infantil es aquella especialidad médico quirúrgica que se encarga dela prevención, diagnóstico y tratamiento de los problemas de nariz, garganta y oídos en la población pediátrica. No existe una especialidad independiente como tal, sino que se compone de otorrinolaringólogos generales que deciden ocuparse de esta parte de la población tan especial. Los niños requieren que se les reciba en un ambiente cercano y que se les trate de forma diferente a los adultos, de manera que el especialista debe desarrollar habilidades para ganarse su confianza y lograr su colaboración en todas las fases del proceso, ya sea en  consulta, hospitalización o quirófano.

 

3b_infantil

 

Patologías

Otitis externa

Consiste en la inflación de las estructuras del oído externo, generalmente por infección bacteriana. Se facilita por la entrada de agua, por lo que suele presentarse tópicamente en verano. Cursa con intenso dolor (otalgia), secreción purulenta ( otorrea) y si la inflamación ocluye en conducto, se añade pérdida de audición ( hipoacusia).El tratamiento, generalmente, se basa en limpieza del conducto por aspiración y antibioterapia mediante gotas óticas.

 

Otitis secretora u otitis media serosa

Consiste en la acumulación de contenido mucoso en el oído medio, provocado por una mala ventilación de este a través de la trompa de Eustaquio de forma prologada. Aunque la mayoría de los casos son asintomáticos, la otitis media serosa puede provocar sensación de taponamiento ótico e hipoacusia (es el síntoma de presentación más común) y chasquidos durante la deglución. El diagnóstico se obtiene por la imagen otoscópica, junto con la timpanometría. Si la edad del niño lo permite, la audiometría muestra una hipoacusia de transmisión. El tratamiento debe ir encaminado a suprimir el agente causal, intentando siempre tratamiento médico antes de la intervención quirúrgica. Se administran vasoconstrictores o corticoides tópicos nasales, antihistamínicos en casos en que se sospeche patología alérgica y, en algunos casos antibioterapia. Si tras unos meses de tratamiento médico no remite el cuadro, se plantea tratamiento quirúrgico. Este consiste en  llevar a cabo una incisión en la membrana timpánica bajo visión microscópica y aspirado del contenido mucoso con o sin inserción de tubo de ventilación transtimpánico.

En casos que asocian patología de vegetaciones adenoideas o amigdalar, se realiza adenoidectomía y/o amigdalectomía en el mismo acto quirúrgico.

 

Otitis media aguda

Consiste  en una infección del oído medio, de inicio súbito, generalmente debida a infecciones bacterianas procedentes de la nasofaringe a través de la trompa de Eustaquio. Su incidencia disminuye a partir de los 7 años de edad. Clínicamente  se presenta con fiebre elevada, otalgia intensa, pérdida de audición. Posteriormente puede aparecer salida de exudado al exterior (otorrea) a  través de una perforación timpánica, cediendo la fiebre y el dolor. El tratamiento se basa en analgesia con ibuprofeno o paracetamol, junto a adecuada hidratación. En niños menores de 2 años y en el resto de  casos en que se confirme la otitis media aguda o haya afección severa,  se aplica antibioterapia oral. Los casos de otitis media aguda recurrentes pueden ser tratados con quimioprofilaxis antibiótica o mediante drenajes transtimpánicos, asociando o no adenoidectomía.  La complicación más frecuente de la otitis media aguda es la mastoiditis. Se trata de la propagación de la inflamación-infección desde el oído medio hacia el sistema neumático del hueso temporal. Requiere tratamiento endovenoso y en algunos casos tratamiento quirúrgico.

 

Epistaxis

Es una afección frecuente en la edad pediátrica. En la mayoría de casos de sebe a sangrado de pequeños vasos, que remite con medidas de higiene e hidratación nasal. En casos seleccionados y en niños mayores puede llevarse a cabo cauterización bajo anestesia local en consulta.

 

Faringoamigdalitis aguda

Consiste en un proceso infeccioso que afecta a faringe y amígdalas palatinas, de causa vial o bacteriana (amigdalitis pultácea). Es un cuadro de inicio brusco, que cursa con dolor de garganta, dificultad para tragar, fiebre y mal estado general. El tratamiento es sintomático mediante analgésicos, antiinflamatorios y antitérmicos y tratamiento antibiótico en caso de tratarse de faringoamigdalitis bacteriana.  En casos de amigdalitis  pultáceas de repetición,  que no remiten tras tratamiento médico, está indicada la amigdalectomía.  Su complicación más frecuente es el absceso periamigdalino.

 

Adenoiditis

Consiste en la inflamación inespecífica de las vegetaciones adenoideas. Es frecuente en niños hasta los 6 años de edad. La infección puede ser debida a virus o bacterias. Suele cursar con  secreción y obstrucción nasal, que provoca voz gangosa y ronquidos nocturnos. En algunos casos hay afectación del estado general y fiebre. El tratamiento consiste en lavados nasales, analgéscios y gotas nasales con vasoconstrictores, asociados o no a antibiótico. En casos de adenoiditis de repetición, asociados a hipertrofia adenoidea, está indicada la adenoidectomía.

 

Roncopatía crónica y síndrome de apnea – hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS)

Es un proceso caracterizado por la presencia  de ronquidos nocturno. La forma más benigna es el ronquido simple y la más grave, el síndrome de apnea del sueño, en el que se producen desaturaciones, con consecuencias desfavorables para el paciente. Aunque pueden influir otros factores, la causa fundamental en niños es una hipertrofia adenoidea, amigdalar o ambas. Si tras adoptar unas medidas generales y tratamiento médico el cuadro no remite, debe plantearse tratamiento quirúrgico: adenoidectomía, amigdalectomía o ambas.

 

Reducción del tamaño de las amígdalas

Como tratamiento del ronquido en niños ofrecemos la técnica quirúrgica de “radiofrecuencia de amígdalas” o “reducción volumétrica de amígdalas con coblator”.

Para ello se utiliza un aparato electromédico que emite una energia en forma de radiofrecuencia, energia con la que se consigue una coagulación de las proteínas.
En casos seleccionados esta técnica es idónea como tratamiento para el ronquido, dado que conseguimos buenos resultados sin tener que quitar las amígdalas, disminuyendo también las posibles complicaciones hemorrágicas con respecto a técnicas convencionales como la amigdalectomía (quitar las amígdalas completamente.)

Disfonía

La causa más frecuente de disfonía en la edad pediátrica, de forma global, es el abuso vocal. Y dentro de esta, los nódulos vocales, que son la lesión laríngea  más frecuente en la infancia.  Se llega al diagnóstico al observar la laringe mediante endoscopia. El tratamiento consiste en la Rehabilitación vocal. En aquellos pocos casos en que se produzca una limitación funcional y que no mejoren con la Rehabilitación vocal, pueden resecarse mediante fonocirugía.

 

Cuerpos extraños

Los cuerpos extraños del conducto auditivo o endonasales  son frecuentes  en los niños de corta edad. En la mayoría de los casos suelen tratarse de objetos inanimados (fragmentos de juguetes, material escolar…) y no producen ninguna sintomatología, excepto si lesionan la piel del conducto o la mucosa nasal, causando dolor  y a veces sangrado leve (otorragia o epistaxis). Su extracción debe llevarse a cabo por u especialista, con inmovilización adecuada del paciente y con adecuada iluminación y material.

 

Trastornos del lenguaje

El lenguaje es un elemento esencial en el desarrollo individual y en la integración sociolaboral del individuo. De ahí la importancia de diagnosticar de forma precoz los trastornos del lenguaje y de establecer tratamiento adecuado, mediante Rehabilitación logopédica.